Competición deportiva
PRECISIÓN EN COMPETICIÓN. PRESTACIONES EN CARRETERA.
La competición deportiva no sólo la llevamos en la sangre, sino también en los neumáticos. La competición deportiva ha sido siempre donde Dunlop rompe los límites, desarrolla tecnologías y establece asociaciones. Lo que se aprende en la pista se traslada a la carretera. Nuestros ingenieros fueron los primeros en aplicar niveles de prestaciones de neumáticos de carreras a neumáticos diseñados para la conducción diaria. Este singular enfoque ofrecía a los conductores y a sus vehículos la calidad, duración y resistencia de los neumáticos diseñados para la pista de carreras.
La victoria en la carrera París-Viena de 1902 despertó en Dunlop el apetito por los trofeos deportivos, y en los años 20 ya fabricábamos neumáticos capaces de superar los 300 km/h, lo que contribuyó a que Henry Segrave estableciese un récord terrestre de velocidad de 372 km/h en 1927. Dunlop siguió desarrollando neumáticos que batían récords, situando al final el límite en 1947 en 634 km/h, con el Railton Mobil Special de John Cobb, y estableciendo un récord que permanecería imbatido 23 años.
Durante este período, todos los grandes fabricantes de coches y motos se dirigían a Dunlop en busca de los neumáticos que necesitaban para ganar carreras. La primera victoria de Dunlop en un Gran Premio llegó en 1923; la primera en las 24 Horas de Le Mans, un año después. En las décadas de los 50 y 60, Dunlop dominaba el panorama de competición en dos y cuatro ruedas. Se festejaron 8 títulos en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y 82 victorias en Gran Premio, con pilotos como Jack Brabham (Cooper), Phil Hill (Ferrari) y Graham Hill (BRM), Jim Clark (Lotus), John Surtees (Ferrari) y Jackie Stewart (Matra). Este palmarés mantiene a Dunlop en tercera posición en la lista absoluta de victorias en Gran Premio de Fórmula 1.
El cómputo de victorias de Dunlop en las 24 Horas de Le Mans –la carrera más dura, larga y antigua del calendario– aumentó inexorablemente con cinco triunfos de Jaguar en los años 50, cinco más de Ferrari en los 60 y nada menos que nueve de Porsche en los 70 y 80. En total, 34 de las 71 carreras de las 24 Horas de Le Mans disputadas han sido ganadas con Dunlop. No es de extrañar que Dunlop escogiese Le Mans como centro de las celebraciones del centenario de la empresa en 1988, ni que fuera debidamente recompensada con la obtención del primer y segundo puesto en la carrera de ese año.
La historia sobre dos ruedas ha sido parecida desde el mismo momento en que se inició el mundial de motociclismo en 1949. Los pilotos de Dunlop han ganado más del 50% de los 2.321 Grandes Premios disputados, recogiendo por el camino 105 títulos de Campeón del Mundo. En 2002 ganamos nuestro centésimo Gran Premio consecutivo en 250 cc, y acabamos de festejar nuestro undécimo título consecutivo de Campeón del Mundo en dicha categoría.
Éstos no son más que unos cuantos aspectos reseñables de una dedicación que abarca más de 100 años y todo tipo de competición deportiva: rallies, carreras en circuito, ascensos, trial y motocross. En todos los rincones del mundo Dunlop ha dejado su impronta deportiva.
Actualmente, el sector de la competición deportiva sabe que no hay mejor manera de probar neumáticos vanguardistas que en la intensidad de la competición. Dunlop está de acuerdo, siendo la serie DTM alemana para turismos el principal campo de pruebas de nuestro último neumático UHP, el SP Sport Maxx, y la categoría de motos World Supersport la incubadora del D208. Dunlop siempre mantuvo y sigue manteniendo el empeño en que sus neumáticos ofrezcan pleno control y confianza, no importa la carrera, la pista, la carretera, el vehículo ni el conductor.