SACARLE EL MÁXIMO PARTIDO A LOS NEUMÁTICOS
En su calidad de líder mundial en fabricación de neumáticos, Dunlop sabe lo importante que es sacarles el máximo partido a los neumáticos. En esta sección se trata la importancia de inflar correctamente los neumáticos, de efectuar revisiones y mantenimiento regularmente, de un almacenamiento adecuado y de evitar el desgaste y el deterioro excesivos. Un inflado correcto y un buen mantenimiento de los neumáticos supondrán una recompensa para los conductores en forma de mayor seguridad, mejor manejo en carretera, más confort y ahorro.
Cómo mantener correctamente los neumáticos
Un mantenimiento regular es una forma sencilla y barata de prolongar la duración de los neumáticos. Revise regularmente los neumáticos en casa o al pasar por un taller o estación de servicio.
Lista de verificación:
- Revise las presiones cotejándolas con las recomendaciones del fabricante o con las marcas de los flancos de los neumáticos (si son los neumáticos adecuados para el vehículo)
- Efectúe una inspección visual en busca de cortes, abombamientos o desperfectos en los flancos
- Revise la profundidad de la banda de rodadura. Existe una pequeña herramienta para medir con precisión las bandas de rodadura
- Revise y ajuste las presiones según convenga. Recuerde: no todos los manómetros de los talleres ofrecen lecturas precisas.
- Limpie la suciedad existente alrededor de las válvulas, monte los casquetes en todas las válvulas y compruebe si se producen fugas (especialmente después de inflar)
- Retire de la banda de rodadura las piedras y demás objetos indeseables
- Haga que revisen la alineación de la dirección si los neumáticos delanteros muestran síntomas de desgaste excesivo o desigual
- Examine los frenos si los neumáticos muestran síntomas de desgaste por bloqueo de las ruedas
- Haga que equilibren las ruedas y neumáticos delanteros si hay indicios de vibraciones, oscilaciones de las ruedas o desgaste de los neumáticos por zonas.
Examen de los neumáticos
Es vital examinar los neumáticos antes, durante y después de viajes largos.
Busque lo siguiente:
- ¿La banda de rodadura o los flancos presentan desgaste irregular?
- ¿Existen síntomas de desperfectos (cortes, abombamientos, etc.)?
- ¿Hay piedras u objetos afilados incrustados entre las bandas?
Extraiga todas las piedras pequeñas, etc., haciendo palanca con una herramienta adecuada, teniendo cuidado para no perforar la goma. Otros objetos incrustados, como por ejemplo clavos, deben dejarse en su sitio mientras el neumático permanezca inflado, hasta que el vehículo se pueda trasladar a un centro local de neumáticos para efectuar la debida reparación. Si se extrae a la fuerza un objeto afilado de un neumático, el resultado será casi con toda seguridad un neumático sin aire. Si hacerlo es seguro, conduzca hasta un centro de reparación en lugar de cambiar el neumático en el arcén.
Presión de los neumáticos
Un ingrediente fundamental para mantener los neumáticos en buen estado es el aire. El aire posibilita un rendimiento óptimo, proporciona la máxima duración y transporta el peso del vehículo y su carga. Hacer rodar neumáticos con un inflado insuficiente es un método seguro de reducir su esperanza de vida. Esto se debe a que el flanco, que no está diseñado para estar en contacto continuo con la carretera, se verá sometido a las tensiones que en condiciones normales son absorbidas por la banda de rodadura y el aire del neumático. También puede provocar un mal manejo del vehículo o un reventón al conducir a alta velocidad.
- La presión de inflado sólo se debe revisar con los neumáticos fríos
- Las presiones de inflado correctas se indican en el manual del conductor del vehículo.
Almacenamiento de los neumáticos
En casa, revise las válvulas en busca de fugas (especialmente después de inflar) y reponga los casquetes que falten. Si los neumáticos muestran cualquier señal de desgaste desigual, se debe revisar el vehículo para asegurarse de que las ruedas están correctamente alineadas y equilibradas.
Los neumáticos se deben almacenar en lugares frescos y secos, no expuestos directamente a la luz solar y lo más apartados que sea posible de equipos que generen electricidad. Almacenar neumáticos al aire libre provoca absorción de humedad y mayor riesgo de fallo prematuro de los neumáticos.
Conducir bien
La manera de conducir un coche puede provocar un desgaste excesivo y desperfectos de los neumáticos.
Los siguientes consejos contribuyen a proteger los neumáticos:
- Evite pasar por encima o rozar contra bordillos u obstáculos elevados
- Evite parar el vehículo en superficies cubiertas de aceite, grasa, gasóleo y productos químicos
- Antes de un viaje en el que la velocidad vaya a ser alta, ajuste siempre la presión de los neumáticos con el vehículo totalmente cargado
- Antes y después de viajes largos o por autopista, examine cuidadosamente los neumáticos y revise su presión (nunca con los neumáticos calientes)
- El volante de los coches dotados de dirección asistida no se debe girar con el coche detenido)
- Evite circular por suelos ásperos, irregulares, no cohesionados o que contengan basura o residuos. Si no pudiera evitarlo, revise los neumáticos inmediatamente después para comprobar que no han quedado materias extrañas retenidas en el dibujo de las bandas de rodadura. Examine los flancos en busca de cortes o abombamientos.
Evitar problemas en los neumáticos
Los neumáticos pueden dar problemas por muchos motivos, siendo tres los principales:
Problemas provocados por un inflado insuficiente
Los estudios realizados por técnicos de mantenimiento de neumáticos indican que al menos el 25% de todos los neumáticos examinados están subinflados más del 10%. El inflado insuficiente es uno de los principales motivos del desgaste rápido de los hombros, del desgaste desigual de la banda de rodadura y del fallo prematuro de los neumáticos. Pero tenga cuidado: un inflado excesivo puede provocar también peor manejo, un desgaste excesivo de los neumáticos y fallo prematuro.
Los peligros de la sobrecarga
Es ilegal cargar coches, furgonetas ligeras y remolques ligeros más allá de lo que permitan sus especificaciones. La sobrecarga somete a los neumáticos a deformaciones excesivas, aumenta la deflexión normal y provoca el sobrecalentamiento. Esto producirá un desgaste rápido, mayor susceptibilidad de desperfectos por golpes y peligro de fallo prematuro.
- Consulte siempre en el manual del vehículo las presiones de inflado superiores que corresponden a las situaciones de carga máxima.
Efectos de circular a gran velocidad
Recorrer largas distancias a gran velocidad provoca acumulación térmica. Ello provoca a su vez mayor desgaste y deflexión de los neumáticos.
- Mantenga los neumáticos en buen estado, inflados correctamente, y conduzca únicamente a su velocidad nominal máxima para contener la acumulación térmica.
